domingo, 6 de junio de 2021

Maximiliano Hernández Martínez, deporte y Educación Física en El Salvador (1931-1944)

  


La dictadura de Maximiliano Hernández Martínez (1931-1944) en El Salvador permitió la centralización del poder en este país y el establecimiento de cierto tipo de control social, asentado principalmente en San Salvador y el mundo cafetalero del occidente salvadoreño.

    Luego de la matanza de 1932 la transmisión de contenidos moralistas y cívicos permite señalar el interés ideológico de este tipo de régimen político en trastocar las pautas tradicionales de reracionamiento e identificación cultural, y su encauzamiento en un tipo de “convivencia estatal”.

 El tipo de “sociedad disciplinaria” surgida durante su mandato giró alrededor de la transmisión de valores burgueses, el mantenimiento de una economía capitalista y una jerarquía de clase, reactivos culturales que terminarían fortaleciendo su posición fuertemente anticomunista.

    Sin embargo, la identificación, cierta modernización de la medicina y de las instituciones carcelarias y psiquiatricas, la utilización del ejercito en la alfabetización de los campesinos que llegaban a prestar su servicio militar y la promoción de valores y contenidos nacionalistas a través de la radio tuvieron como objetivo el desarrollo de un nacionalismo oficial y el surgimiento de subjetividades ligadas a la práctica del saber-poder.

    Las políticas anteriores no tuvieron un verdadero alcance nacional debido a la época de crisis por la cual transito el “Martinato” y a que el régimen se asentó sobre el mantenimiento del orden político y económico haciendo uso del ejército y de la Guardia Nacional, es decir de la represión, lo cual se evidencia en el apoyo económico a estas dependencias estatales. Para Jeffrey L. Gould después de la matanza de 1932, el ejército y lo que quedaba de la intelligentsia, intentaron volver a incluir a los indígenas sobrevivientes (y muertos) en el discurso y políticas de mestizaje existentes anteriormente. La manera en que se llevó a cabo esa reinserción en el discurso y las prácticas políticas y culturales, debe estudiarse cuidadosamente. Aunque muy influenciado por la matanza, ese proceso no puede ser reducido a un paradigma de aculturación forzada y etnocidio cultural.2 Fundamentado en todo lo anterior es que el presente artículo gira alrededor del papel del régimen del General Maximiliano Hernández Martínez en la promoción del deporte y la educación física en El Salvador.

    Aunque no pertenece al período de estudio, es necesario destacar que a mediados de octubre de 1920 entre los integrantes de las comisiones organizadoras para el festival del 5 de noviembre de ese año sobresalen en la comisión de deportes del ejército, el General Maximiliano Hernández Martínez; en la de carreras de caballos, el mismo General Hernández Martínez junto con el Dr. Federico Yúdice; en el festival cívico-físico de señoritas a realizarse en el Palacio Nacional, el Dr. Alfonso Quiñones Molina y el Dr. J. Max Olano; y en el festival cívico-físico de varones que se haría en el mismo lugar, el Canónigo Raimundo Lazo y el Dr. Adrián García.  La presencia del sacerdote Lazo permite señalar la primera participación de la Iglesia en la promoción del deporte.

    Con el régimen de Hernández Martínez se evidencia el interés de este gobernante en centralizar el fútbol y la actividad deportiva en general. A mediados de febrero de 1934 se creó el Comité Nacional Olímpico de El Salvador, lo cual marcó una nueva fase en la historia del deporte salvadoreño debido a que dio origen a las Asociaciones Olímpicas Departamentales. Ambos organismos procederían a la organización de la actividad deportiva en sus respectivas jurisdicciones.

    Durante la dictadura del General Hernández Martínez se construyó la principal instalación deportiva del país, el Estadio Flor Blanca, lo cual le dio un impulso mayor a la práctica del fútbol y del deporte en general en El Salvador.

    Esta edificación se levantó para celebrar los III Juegos Deportivos Centroamericanos. Su ceremonia de inauguración se efectuó a las 4 de la tarde del sábado 16 de marzo de 1935. Asistieron al acto el Presidente de la República General Maximiliano Hernández Martínez, los miembros de su gabinete de Estado, los representantes diplomáticos y consulares acreditados en el país, altos dignatarios de los cuerpos Legislativo y Judicial, jefes y oficiales del ejército y 40.000 espectadores de todo El Salvador.5 Con el fin de que los empleados públicos presenciaran estos juegos, el presidente Hernández Martínez decretó conceder seis días consecutivos de asueto a estos trabajadores.






   


Afiche de los III Juegos Deportivos Centroamericanos

realizados en El Salvador en 1935

    A principios de febrero de 1940 se sabe de la fundación de la Asociación Salvadoreña de Fútbol, entidad que tendría como fin el ensanchamiento del fútbol en el país.7 El exiguo apoyo económico estatal no hizo que esta entidad desempeñara en forma eficiente su papel.

    El primer campeonato nacional de fútbol salvadoreño se realizó en 1939. En la tarde del domingo 10 de diciembre de dicho año, en el estadio Flor Blanca, los clubes El Corsario del puerto de La Libertad y el 44 de la ciudad de Santa Ana, se enfrentaron en el partido final del torneo Copa Presidente de la República, donada por el mandatario. El partido fue ganado por el primer club por un marcador de cuatro goles a cero. Una vez terminado el encuentro los ganadores acompañados del árbitro y entrenador de fútbol nacional Máximo Garay, se dirigieron a la tribuna donde se encontraba el gobernante, acompañado de su familia, quien personalmente hizo entrega del trofeo que se había venido disputando durante dos meses por parte de las mejores asociaciones balompédicas.8

    La importancia de la instauración del campeonato nacional por parte del presidente Hernández Martínez radica en que los diferentes jugadores, federativos y afición de todo el país que competían por el título nacional se reconocieron como salvadoreños. Dentro del contexto mental, esta actividad contribuyó al proceso de integración nacional promovido por el dictador. Esto también constata la intención de este personaje político de consolidar una visión física y organizativa del deporte, no así la creación de un régimen tolerante e incluido. Sin embargo, el motivo principal que impulso al dictador a promover esta actividad fue la de hacer buena imagen y legitimar su régimen político.

    El año de 1941 evidencia la aceptación de altas personalidades políticas y religiosas en la fundación de corporaciones futbolísticas. En los últimos días de agosto del año en mención los empleados y trabajadores del Cementerio General de San Salvador, establecieron el club Atenas. Uno de sus presidentes honorarios era el General Maximiliano Hernández Martínez.9 A finales de septiembre de ese año en Soyapano se creo el Club Social Deportivo Victoria. Siendo bautizado por el Arzobispo de San Salvador Monseñor Luis Chávez y González, quien además era uno de sus presidentes honorarios.10

    Para el 20 de mayo se creó el Consejo de Nacional de Cultura Física, institución que se encargaría de organizar e impulsar la cultura física en el país. Asimismo, se imponía la obligación de la práctica de ejercicios de cultura física en todas las escuelas y colegios públicos, municipales y particulares, lo mismo que en el ejército y en la policía.11

    El veinte de diciembre de 1939 se aprueba la Ley de Educación Física de El Salvador. La ley se emite debido al interés de promover el desarrollo físico-cultural de los habitantes del país, principalmente de la juventud. A partir de la promulgación de esta ley la Educación Física sería obligatoria en todos los centros docentes tanto civiles como militares, comenzando la obligatoriedad a la edad de siete años. El sistema y tipo de Educación Física que debería seguirse según las necesidades, en los distintos grados, sería determinado por el Ministerio de Instrucción Pública, de acuerdo con la Dirección General de Educación Física. Los centros educativos privados o particulares quedaban obligados a poner en práctica el mimo tipo de educación física que se aplicaba en los centros oficiales.

    En todo establecimiento docente, sería obligatorio el impartimiento de seis horas semanales de Educación Física, durante todo el año lectivo. Se reconocían como deportes oficiales obligatorios en todos los Programas Escolares, las siguientes disciplinas: atletismo, baloncesto y fútbol, y como deportes potestativos: natación y beisbol (Indoor y Soft-Ball). El progreso alcanzado en cada una de estas ramas seria determinado por la Dirección General de Educación Física. Además, podrían introducirse otros ejercicios para dar exhibiciones públicas, cuando la celebración de festividades nacionales lo requiriera. La edad escolar para cada deporte sería señalada por el reglamento respectivo.

    En colaboración con la Dirección General de Sanidad, la referida Dirección General de Educación Física prestaría toda clase de facilidades por medio del Servicio de Higiene Escolar y de la Clínica Deportiva, respectivamente, para practicar el examen físico de los escolares al principio de cada año lectivo. Todo atleta que no perteneciera a un centro educativo, también seria sometido a un examen físico en la Clínica Deportiva y no podría ser inscrito para participar en ninguna competencia en su correspondiente boleto de salud.

    Se establecería para el servicio de cada deporte oficial una Escuela de Entrenadores que sería servida ad honorem, con el propósito de preparar personal que actué como tal. Estas Escuelas serían organizadas por la Dirección General de Educación Física y funcionarían con planes elaborados por la misma Dirección General, previamente aprobados por el Ministerio de Instrucción Pública. Para dirigir el deporte en los centros no oficiales, la Dirección General de Educación Física crearía en cada departamento una Junta Deportiva Departamental.

    Anderson ha señalado que, la forma de dominación del régimen “martinista” se asentó sobre la base de un brutal Estado policiaco, donde el dictador al verse influido por corrientes filosóficas como el espiritismo y el ocultismo no pudo estructurar una visión hegemónica de alcance nacional en su gobierno.

    Después de 1935 Martínez mostró su incompetencia al no poder hacerle frente a problemas sociales como el crecimiento demográfico y la migración del campo a San Salvador.

    Sin negar que el General Hernández Martínez era un asiduo lector de obras de filosofía hermética, principalmente de El Kibalión,14 creo que los planteamientos anteriores aluden a una parte de la actuación política de Martínez, y no toman en cuenta cierto grado de modernización institucional y de control ideológico ideado por este gobernante.

    Lo anterior se ilustra con la Reforma del Reglamento de Enseñanza de Ciencias y Letras de 1936, donde se declara que la Cívica, la Moral y la Urbanidad se enseñarían en todos los cursos y en todo momento de la vida escolar.

    Los contenidos de los Programas de Moral, Cívica y Urbanidad tratan temáticas relativas a la conservación de la vida, la higiene corporal, el ser humano normal y el anormal, la reeducación de los inadaptados, las alteraciones psíquicas en las enfermedades, el hogar como primer escuela moral y económica del ser humano, la necesidad de la cortesía en sociedad, el modo de conducirse en la mesa, en la sala y en el dormitorio, el modo de conducirse en los velorios y enterramientos, la urbanidad en los deportes y el respeto a las creencias religiosas ajenas


jueves, 3 de junio de 2021

como dar una clase de Educacion Fisica y Deporte

          1. EN RELACIÓN A ASPECTOS ORGANIZATIVOS Entrada y salida de los alumnos a clase. El tiempo que los alumnos tardan en llegar de la clase anterior a la instalación deportiva puede optimizarse. Ha de acordarse con la dirección del centro que solo se cargue en el tiempo de EF o la ida o la vuelta de los alumnos, pero no los dos tiempos. También se pueden aprovechar los tiempos del recreo posterior para que los alumnos terminen el aseo o el cambio de ropa si así coincide.



Planificación anticipada. El aprovechamiento del tiempo de clase comienza con la planificación previa y a conciencia de las sesiones. Supone el trabajo oculto del profesor, pero de gran importancia. Cuando estemos redactando las actividades, tendremos que imaginarlas en su puesta en práctica, para tratar de anticipar contratiempos innecesarios. Por ejemplo: ¿es demasiado compleja la formación que propongo para este juego?, ¿cómo estableceré los cambios de parejas sin que interfiera a la dinámica de juego? ¿Qué orden daré a las actividades para que la transición entre unas y otras no ocupen mucho tiempo? En este sentido también es importante ajustar la programación didáctica al material y espacios disponibles



Establecimiento de grupos fijos de clase, de tal forma que siempre que se necesite hacer juegos por grupos (sin ningún requerimiento especial) ya estén formados. Esta opción no es cerrada, sino que debe ser compatible con la de variar los grupos según los objetivos de la sesión. Existen numerosas y variadas estrategias para formar grupos de una manera rápida que se tratan de manera más pormenorizada posteriormente


Estrategias para organizar grupos abiertos de una manera eficaz en clase. Formar grupos abiertos de una manera ágil y rápida durante la clase de Educación Física puede suponer un aumento del tiempo útil. A continuación se presenta algún ejemplo y al final de este documento (Punto 7.1) se detallan más posibilidades.


• De pie / sentado. Todos los alumnos en círculo, el profesor irá tocando a los alumnos e irá asignando una posición en la que permanecer, bien de pie, bien sentado (para la posición de sentado el profesor tocará la cabeza del alumno): «de pie, sentado, de pie, sentado». Utilización de recursos para elegir a un/os alumno/s para adoptar un determinado rol. A la hora de comenzar un juego es inevitable que asignemos a alguno o algunos alumnos un rol diferente al resto, por ejemplo, perseguidores, doctores, etc. Esto, sobre todo en los cursos más inferiores de la educación primaria, puede generar interacciones negativas entre el alumnado ya que pueden percibir como injusta la elección de uno u otro


ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA UNA EDUCACIÓN FÍSICA MÁS ACTIVA



compañero. Este comportamiento disruptivo puede contribuir a disminuir el tiempo de práctica útil. La utilización de algunos trucos o retahílas permitirá al profesor solventar estos problemas ya que los alumnos suelen admitir estos procesos como válidos y justos a la hora de otorgar roles. Citamos alguna retahíla y propuesta de ejemplo que puede utilizar el profesor. Se detallan más ejemplos al final de este documento 

Primeros cursos de Primaria • Todos cuentan hasta cinco, en la casa de Francisco, uno, dos, tres, cuatro y cinco. • Un gato se tiró a un pozo, las tripas le hicieron gua. Arre moto piti poto, arre moto pitipá, salvado estás. Primaria / Secundaria • El primero que se siente la liga (muy rápido para que caigan en la trampa). • El último que toque algo de color azul…


Asignación de roles predeterminados a los alumnos para lograr una clase autónoma. Por ejemplo: cada semana dos parejas serán los «ayudantes del profesor», su tarea será la de ayudar a colocar el material en las fases de transición entre actividades (mientras el resto de la clase sigue en movimiento), también ayudarán a recoger el material al finalizar la sesión. Otra persona (delegado) se encargará de entregar la agenda de la clase al profesor (es habitual en centros de primaria que cada clase tenga una agenda, que pasan de clase en clase para que los profesores tengan un control de las asignaturas y la asistencia)

Establecimiento de códigos breves de comunicación. Por ejemplo: si el profesor levanta la mano, pide silencio; si el profesor dice la palabra «reunión», toda la clase se acerca a él en semicírculo para escuchar las explicaciones; si el pandero, silbato o similar suena dos veces, el juego ha terminado. Introducción y explicación de las actividades. Normalmente conviene explicar el juego antes de distribuir a los alumnos por el espacio, para facilitar la escucha, pero en otras ocasiones se puede ser más eficaz para la comprensión de la actividad ubicando a los alumnos por el espacio y haciendo una demostración visual. En cualquier caso, no conviene dar mucha información inicial, sino una breve pauta para comenzar a jugar y posteriormente ir introduciendo nuevas normas, variantes o adaptaciones. Si los alumnos ya están repartidos por el espacio de práctica y trabajando y es necesario facilitar nueva información, se evitará agrupar a todos los alumnos de nuevo en un punto para volver después a sus lugares de práctica. En su lugar el profesor será quien se desplace explicando a grupos pequeños la nueva tarea a realizar mientras el resto sigue practicando. 



ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA UNA EDUCACIÓN FÍSICA MÁS ACTIVA

Selección de actividades y propuesta de variantes. Un elevado número de actividades que implican organizaciones distintas puede ralentizar mucho el ritmo de la clase y el tiempo de práctica útil. Por el contrario, en este sentido, conviene exprimir las posibilidades de una actividad introduciendo variantes, ya que esto aportará continuidad en la actividad física sin necesidad de grandes cambios organizativos. Por ejemplo, comenzar con un pilla-pilla donde se la ligan uno o dos, luego pasar al juego de la cadena, otra variante puede ser que los perseguidos deben agruparse, primero en parejas, luego en tres, etc. También se pueden introducir variantes para salvarse, etc. Estas pequeñas modificaciones permiten que, sin variar apenas la organización, puedan realizarse actividades diferentes sin pérdidas de tiempo innecesarias.


 2. EN RELACIÓN A ASPECTOS MOTIVACIONALES Y ACTITUDINALES Implicar al alumnado en la selección de contenidos a trabajar durante el curso. La motivación es un aspecto clave para conseguir una participación óptima del alumnado en las clases. Existen muchos contenidos y no todos pueden satisfacer por igual las diferentes necesidades e intereses de nuestro alumnado. La participación de los alumnos en la elección de contenidos favorecerá la motivación y la implicación de los mismos durante las clases. 


 Propuesta adecuada de los ejercicios de calentamiento. Será importante programar en cada sesión ejercicios de calentamiento adecuados, diferentes y motivantes evitando la repetición de las mismas actividades o juegos durante todo el curso. La utilización de música. La música constituye un potente estímulo dinamizador. Siempre que sea posible y esté en consonancia con la planificación, utilizaremos música durante las actividades. Se escogerán fundamentalmente ritmos ágiles que inviten al movimiento. Al inicio de la clase, mientras van llegando los alumnos, puede ponerse una melodía de fondo, para ir animando a la clase. Creación de un sistema de actitudes que refuerce la participación activa. Esta estrategia trata de, a lo largo de todo el curso, establecer un sistema de actitudes basado en el refuerzo positivo, para lograr una mayor implicación de la clase. En este sentido, preferimos que las buenas actitudes individuales repercutan en un grupo, y no en un individuo únicamente, favoreciendo así un sistema de valores sociales. A modo de ejemplo se enumera alguna propuesta práctica y se detallan al final del documento más ejemplos (Punto 7.3): 


• Se establece el concurso KM de salud. Al comenzar cada clase el profesor dedicará 5 minutos a una actividad de carrera en forma de reto en la que se cuantificará la distancia recorrida por la clase durante ese tiempo. Se otorgarán unos km a la clase según los cálculos del profesor para que el número de alumnos no afecte. 

Maximiliano Hernández Martínez, deporte y Educación Física en El Salvador (1931-1944)

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